La primera vez que tuve noticia de la Ruta de la Lana, fue por los
componentes de la Asociación Amigos del Camino de Santiago de la provincia de
Cuenca. En principio no le di mayor importancia, ni quise entrar en el juego
pensando que como otras cosas más, la idea pasaría a mejor vida al poco de
nacer. Después, conociendo más datos, y teniendo en cuenta que los peregrinos
españoles de toda la zona Centro, Levante y Andalucía que quisieran peregrinar
a la Tumba del Apóstol, como ya lo hacían muchos extranjeros, tendrían su
propio camino, además del llamado Camino Francés que con todo su mérito pasó a
la Historia. La rediviva Ruta de la Lana tiene mucho que decir en este sentido.
El impacto que produjo en tiempos
del Medievo la aparición de la tumba del Apóstol Santiago en tierras gallegas,
tuvo una fuerte repercusión en toda Europa, desarrolló y puso al día la cultura
en nuestro país, llegando su influencia -cada vez más debilitada- a saltar por
encima de los siglos hasta nuestros días. Durante las últimas décadas todo
apunta a que el interés por visitar la tumba del Patrón de España ha vuelto a
despertar un cierto deseo de cubrir dicha ruta, bien en su conjunto o sólo en
partes, por un importante sector de la población española, lo que no deja de
significar un cierto florecimiento.
Por
devoción unos, por cumplir duras penitencias otros, nunca por moda o por esnob
conocidos los muchos inconvenientes del trayecto, fue durante siglos un
continuo fluir el de los peregrinos que de toda España, y más todavía del resto
de Europa cruzando los Pirineos, los que acudían caminando a pie por
determinadas rutas hasta el Campus Stelae, Compostela, es decir hasta el lugar
en el que en el siglo IX se descubrió por el milagro de la estrella el cuerpo
de Santiago Apóstol, el hermano mayor de los Hijos del Trueno.
De
las diversas rutas a Compostela, se ha de considerar como la primera de ellas
al llamado Camino Francés, por el que solían venir en buena parte los
peregrinos de todo el continente, a través de Roncesvalles, Burgos, León, hasta
el propio Santiago, con medio centenar de etapas intermedias por las que hoy
podemos encontrar un importante legado cultural, en monumentos sobre todo,
consecuencia indirecta, pero consecuencia al fin, del paso de los peregrinos y
de su importante influencia en nuestra cultura nacional, con especial impacto
durante los siglo XI al XIII, que fueron los de su apogeo. Con Jerusalén y Roma
ha sido -y sólo en parte durante los años jacobeos lo sigue siendo hoy-
Santiago de Compostela el lugar de mayor afluencia de peregrinos de toda la
Cristiandad.
Por
la misma razón y con el mismo fin surgieron en la península otras rutas menores
teniendo como estación términi la Ciudad del Apóstol. Una de las más conocidas
fue la llamada “Ruta de la Lana”, que partiendo de la Región Levantina y
atravesando casi en toda su longitud las provincias de Cuenca y Guadalajara, se
unía al ya dicho Camino Francés en la ciudad de Burgos. Es a ésta a la que por
proximidad, y porque considero debe darse a conocer, dedicamos hoy este
trabajo; no sin antes agradecer a la “Asociación Alcarreña de Amigos del Camino
de Santiago, que preside José Luis Bartolomé, el detalle de haberme felicitado
las fiestas de Navidad con interesante plano explicativo, plegable, a manera de
guiño para que lo tomase en consideración y publicase algo al respecto, cosa
que hago, además con sumo gusto.
El
nombre de “Ruta de la Lana” es debido a que utiliza los mismos caminos que en
su tiempo, y aun en anteriores, emplearon los pastores y ganaderos medievales
para llevar su preciado producto a las famosas ferias de Mediana del Campo y de
la ciudad de Burgos. Serranos y alcarreños de Cuenca y Guadalajara que, como
bien sabemos, fueron grandes productores de lana cuando ésta llegó a ser todo
un artículo de lujo.
La
Ruta actual es muy extensa; pues parte desde Alicante y concluye en Burgos,
como antes se ha dicho; las provincias que recorre son Alicante como punto de
partida, Albacete, Valencia, Cuenca, Guadalajara, Soria y parte de Burgos. A lo
largo de tan largo trayecto existen casi un centenar de lugares de los que
queda constancia que fueron escalas de descanso. Si tenemos en cuenta el hecho
de que en la actualidad estamos hablando de una recreación del antiguo camino,
y de que poco a poco se va utilizando como “ruta jacobea”, hasta el punto de
contar en cada provincia con su correspondiente asociación, el interés será
algo que de alguna manera nos compete a todos, primero para conocerlo, después
para promocionarlo, y en tercer lugar para utilizarlo como ruta en algunos de
nuestros viajes; ya que el valor cultural y por tanto el interés turístico de
varias de las escalas puede ser uno de sus principales atractivos. Ni qué decir
que los primeros interesados deberán ser los propios municipios situados a lo
largo del trayecto, de los que hasta el momento el Ayuntamiento de Trillo, que
ha patrocinado el panel plegable del que antes hablé, podría servir de ejemplo
para otros muchos.
La
revitalización o recreación propiamente dicha de la Ruta de la Lana, según se
informa en el referido documento, se debe a la Asociación de Amigos del Camino
de Santiago de Cuenca, “verdaderos artífices e impulsores recientes de este
camino, habiendo colaborado siempre la de Guadalajara en el mantenimiento,
señalización, albergues, etc.” En otro apartado se señala que la Ruta, “en todo
su recorrido por esta provincia está dotada de infraestructuras suficientes
para satisfacer las necesidades del peregrino.”
La
entrada a la provincia de Guadalajara, después de haber recogido el testigo que
le dan en Valdeolivas, último de la Alcarria de Cuenca, tiene en Salmerón su
primera parada, en donde se dispone de albergue de peregrinos, bar, bar,
farmacia y tienda; continúa por Viana, Trillo en donde existe toda clase de
servicios; sigue por Pareja, Cifuentes, Mandayona, Pelegrina y Sigüenza,
existiendo en esta última como en Trillo y Cifuentes todos los servicios que el peregrino pueda necesitar, incluidos hotel, Centro médico, taxi, farmacia,
albergue, Oficina de información, casa rural, restaurante y otros. Hasta la
Sierra Norte, a través de Palazuelos, Baides y Huérmeces del Cerro, se llega a
Atienza, la Muy Noble y Muy Leal Villa Realenga, de la que escribió Galdós,
donde así mismo existen toda clase de servicios. Y de allí nos falta por cubrir
las dos últimas escalas en tierras de Guadalajara: Romanillos de Atienza y
Miedes, en donde hay restaurante, albergue y casa rural. Después, la provincia
de Soria por Retortillo.
Ante
esta realidad con apariencia de ensueño, y si se tiene en cuenta la apremiante
necesidad de apoyo que precisas el medio rural en su conjunto y muy
especialmente en las comarcas castellanas por las que cruza la Ruta de la Lana,
se impone por parte de los que somos o vivimos en ellas una especial atención
hacia esta fuente de ayuda y reconocimiento a nuestras tierras, que emerge
reavivando una vieja actividad religioso-cultural tan unida a nuestra historia.
Observamos que a lo largo de su recorrido Guadalajara tiene mucho que ofrecer a
los posibles peregrinos que decidan utilizar esta ruta, tanto si se refiere al
paisaje por donde transcurre como a los monumentos que salen a su paso. Y
pienso en parajes y estancias tan llamativos y diversos como Trillo, Cifuentes,
el Barranco del río Dulce, Sigüenza, Palazuelos, Atienza, Miedes…, todo un
programa para ver, conocer y entusiasmarse. Eso sí, contando con el apoyo de
todos, y de un modo muy especial de aquellos que tienen en sus manos la posibilidad de hacerlo
con una mayor eficacia. A las autoridades locales y provinciales me refiero.
(En las fotos: Río Tajo a su paso por Trillo; Fuente de la Alameda y torres de la Catedral de Sigüenza; Fuente dieciochesca en la villa de Miedes)
2 comentarios:
Amigo mío como siempre un placer leerte.
Un artículo muy interesante
Si hay algo que siempre nos llama un poco la atención es poder tener tiempo libre para poder viajar un poco y disfrutar mucho más de la vida por espero que en algún momento podamos con mis hijas disfrutar que otro tipo de cosas como por ejemplo ir a hacer compras de ropa por mayor en Buenos Aires
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